No citaré aquí la afortunada comparación pugilística de Julio Cortázar. En cambio adoro lo que comenta Hemingway acerca de que un cuento es la punta del iceberg. Solo lo que se asoma.Y debajo del agua hay una mole de hielo no escrita. Una monstruosa mole de hielo.Para mí un cuento debe ser como cuandole buscamos el inicio (o el fin) a un rollode cinta adhesiva. Y rascamos y rascamosla cinta sin darnos cuenta de que tenemos en las manos un objeto sencillamente perfecto.
Gabriel Rodríguez Liceaga