El Espíritu de Miguel de Cervantes o Filosofía del Quijote se publicó por primera vez en 1814, con un éxito editorial y de difusión
notable: en 1827 se publica en Francia «considerablemente aumentada» y
destinada a los estudiantes de español y amantes de la cultura española, y
volverá a publicarse en dos ocasiones más en España. Supone un hito en la
historia del cervantismo: de un lado es la primera antología dedicada
exclusivamente al autor, y realizada por el que sería editor de unas Obras escogidas casi completas en 1826;
de otro lado es una selección de textos de Cervantes con un denominador común,
una serie de fragmentos de corte didáctico, presentados en forma de
diccionario, de manual de comportamiento; en cierto sentido es la primera
«monografía» sobre la obra del autor, el primer recorrido sobre ella atendiendo
a un único aspecto. Además, Agustín García de Arrieta publica por primera vez
como colofón de este diccionario moral y de costumbres La tía fingida, la novela que hace el número trece de las ejemplares y cuya autoría sigue siendo
motivo de debate. Con esta obra, el editor abrió el camino a los cervantistas
que durante la centuria consideraron al autor del Quijote como un genio en todas las materias: moral, política,
filosofía, teología, y un largo etcétera, y que fueron configurando durante el
XIX la imagen que ha heredado la actualidad, construida sobre el valor
innegable de sus obras y el trabajo de los comentaristas que forjaron la
historia del cervantismo.
El Espíritu de Miguel de Cervantes o Filosofía del Quijote se publicó por primera vez en 1814, con un éxito editorial y de difusión
notable: en 1827 se publica en Francia «considerablemente aumentada» y
destinada a los estudiantes de español y amantes de la cultura española, y
volverá a publicar...