La obra de Aldridge se caracteriza por un trazo muy expresivo y original, y sus páneles en acuarela le dan a esta novela un aire definitivamente clásico en el que hay de todo: dragones, seres mágicos, un gólem de cera y una ambientación que no desmerece lo mejor de la literatura fantástica. Definitivamente está destinada a convertirse en un clásico del género.
Ethan M. Aldridge nació en Fayetteville, Arkansas, aunque creció en Utah. Estudió arte en el colegio Snow, donde aprendió a perfeccionar sus dibujos, tanto los reales como los imaginarios. Mientras crecía se apasionó por dibujar monstruos y los dinosaurios que lo cautivaban.
Actualmente hace más o menos lo mismo para vivir.