No otra cosa es la literatura en Eduardo Halfon: fragmentos a su imán, el cuento entendido como una forma de biografía íntima y fragmentada.
El resto de las claves se halla en cada uno de los títulos de este tríptico esencial: su doble identidad de judío y latinoamericano (triple o cuádruple si contamos EE.UU. y España como patrias de adopción) es el vórtice sobre el que giran todos sus relatos; tradición y otredad, lenguajes inventados; el dibujo como forma de representación, reflejo de la mudez de la infancia. Y la violencia, el espectro de la violencia, la fiesta de la violencia y la destrucción como un valle ignoto y feliz.
Eduardo Halfon (Ciudad de Guatemala, 1971) es uno de los escritores latinoamericanos de mayor proyección internacional. De ascendencia judía, sus raíces familiares se hunden en Polonia, Egipto, Líbano y Siria. Fue finalista del Premio Herralde en 2003 y del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez en 2016. En 2011 recibió una beca Guggenheim y en su palmarés se cuentan premios como el José María de Pereda, concedido en 2009, y el Roger Callois, en 2015.
Su obra se ha traducido a más de diez idiomas. En español, su obra ha sido publicada por editoriales como Anagrama ( El ángel literario), Pre-Textos ( Las pirueta, Mañana nunca lo hablamos, Elocuencias de un tartamudo), Jekyll & Jill ( Esto no es una pipa, Saturno, Biblioteca bizarra), Libros del Asteroide ( Monasterio, Signor Hoffman, Duelo, El boxeador polaco) y Fulgencio Pimentel ( Clases de chapín).