Traducción de Ana Eiroa Guillén
Introducción de Louis Auchincloss, biógrafo de Wharton
Kate Clephane vive en la Riviera Francesa desde que abandonó a su marido y a su hija y dejó atrás la sociedad neoyorquina de principios del siglo XIX. Tras años de exilio, su hija Anne llama a su madre de vuelta a América. Ahora toda una mujer, Anne tiene intención de casarse con Chris Fenno, un héroe de guerra, diletante, y oportunista social. Kate regresa a Nueva York, donde las cuestionables intenciones de Chris Fenno con su hija son el menor de sus problemas: además de un manipulador, Chris es el hombre del que Kate lleva enamorada mucho tiempo. El dilema moral provocado por la situación y el drama que envuelve la historia tiene tintes edípicos y shakesperianos... y culmina con un final que escandalizó a la sociedad de la época.
Abre esta edición un texto de Louis Auchincloss, biógrafo de Wharton y cronista último del Nueva York de las grandes familias. La excelente traducción está firmada por Ana Eiroa Guillén.
Edith Wharton (1862-1937) es hoy un mito de las letras universales. Baste recordar, entre sus obras más conocidas, La edad de la inocencia (1920), novela por la que recibió el Premio Pulitzer, así como sus magníficos y punzantes relatos o los célebres libros de viajes. Su carrera literaria, sin embargo, ya había despegado en 1905 con La casa de la alegría, su segunda novela. A esta siguieron muchas otras, como Ethan Frome (1911), El arrecife (1912), Lascostumbres nacionales (1913), Estío (1917), La renuncia (1925) o Los niños (1928). Su contribución a la causa aliada en la Primera Guerra Mundial le valió la cruz de la Legión de Honor.
Además de ser apreciada por sus dotes literarias, Wharton fue una mujer liberal que sufrió en carne propia las inclemencias del chismorreo de altura que se practicaba en las mansiones de la Quinta Avenida a principios del siglo XX: divorciada y con una considerable nómina de amantes en su haber, la autora vivió sus últimos años en Francia, pasando el verano y el otoño en Saint-Brice-sous-Fôret, al norte de París, y el invierno y la primavera en Hyères, un pueblecito de la Riviera Francesa.