En el prólogo al especial sobre Thomas, "Rimbaud de Cwmdokin Drive" -como el autor se hacía llamar-, Arabia escribe: "No sólo la poesía de Dylan, sino su prosa (su infancia y adolescencia narrada en los hermosos cuentos de 'Portrait of the artist as a young doc') adhiere a la experiencia misma, sin mediaciones o consideraciones previas, y recurre a símbolos (creativamente) eternos y universales".
"Porque la dinámica experiencial en Dylan -continúa-, la individualidad que restituye en el escenario histórico con sus versos (su genia a mi juicio, era su libertaria juventud), es la de una constante pérdida, sólo posible de recuperar -con el paso del tiempo, y al igual que la opiómana juventud de Coleridge- a partir de la pérdida de todos los sentidos".