En el corazón de los Andes, una hoja verde es mucho más que una planta: es un símbolo de resistencia, un puente con lo divino, una farmacia natural y el núcleo de una cosmovisión milenaria. En "Coca, cocales y coqueros", Daniel Vidart emprende una investigación fundamental, alejándose por completo de los debates simplistas y prohibicionistas para sumergirse en la realidad profunda y compleja del "coqueo" como hecho cultural total.
Este libro es el fruto de una autoridad ganada a pie de montaña: doce años de trabajo de campo, de vivir entre los nevados, volcanes, páramos y valles andinos, compartiendo la vida urbana y rural con sus habitantes. Vidart no habla desde la teoría, sino desde la experiencia y la verosimilitud que otorga el haber caminado, escuchado y aprendido en el terreno mismo donde la coca es vida.
Más que un estudio, este libro es una reivindicación necesaria. En sus páginas descubrirá:
La coca como pilar de la cosmovisión andina: Un análisis profundo de cómo el acullicu (el masticado ritual de la hoja) estructura el tiempo, las relaciones sociales, el trabajo agrícola y la conexión con la Pachamama (Madre Tierra). La coca es presentada no como un vicio, sino como un "bien insustituible en el repertorio farmacológico y espiritual" de un pueblo.
Una etnografía viva del "coquero": Vidart nos introduce en el mundo de los "coqueros" —los cultivadores y usuarios—, respetando sus saberes, sus rituales y su relación simbiótica con la planta. Desmitifica y humaniza una práctica milenaria, mostrando su función en la adaptación a la altura, la mitigación del hambre y la fatiga, y la cohesión comunitaria.
Un desmontaje de la "intrincada polémica": El libro aborda con rigor y valentía el conflicto entre la cultura tradicional y la legislación penal global. Separa claramente el uso ritual y social de la hoja de coca de los problemas asociados a la cocaína refinada, ofreciendo argumentos sólidos para la defensa de una práctica ancestral legítima.
Una farmacopea ancestral: Un examen de las propiedades medicinales reales de la hoja de coca, respaldado por el conocimiento tradicional y la observación etnográfica, reivindicando su lugar en la medicina natural y la soberanía sanitaria de los pueblos originarios.
La defensa de la diversidad biocultural: En el fondo, la obra de Vidart es un alegato poderoso a favor del respeto a los sistemas de conocimiento no occidentales y al derecho de los pueblos a mantener sus prácticas culturales y su relación sagrada con su entorno.
Escrito con la solvencia del antropólogo, la pasión del humanista y la claridad del gran divulgador, "Coca, cocales y coqueros" es una contribución indispensable para cualquier persona que desee entender los Andes más allá de los paisajes: entender su alma cultural.
Este libro resulta de un "considerable enriquecimiento" porque:
Para el académico: Es una etnografía de referencia, un modelo de trabajo de campo comprometido y un análisis cultural impecable.
Para el activista y el defensor de derechos indígenas: Es una herramienta de argumentación poderosa basada en la evidencia y el respeto.
Para el viajero y el lector curioso: Es una puerta de entrada privilegiada a una de las tradiciones más fascinantes y malentendidas del continente americano.