El Bebe Sendic fue un hombre insólito, de azarosa trayectoria y final
trágico y heroico.
Su gesta significó un punto de inflexión para el norte pobre del Uruguay
de la segunda mitad del siglo xx. Se constituyó en el procurador que
dedicó su erudición, inteligencia y perspicacia a defender hasta las
últimas consecuencias a los trabajadores rurales, explotados por
empresarios y terratenientes que violaban sin escrúpulos cualquier
rudimento de derecho laboral, dando a sus peones y jornaleros un trato
torpe y brutal.
Es esa tarea de generosa nobleza la que asemeja a este oriundo de
Chamangá, Flores, a otro veterano de las proezas humanas, líder de otros
pobres del pasado oriental: José Artigas. En su novela biográfica,
Daniel Chavarría enfatiza esa imitación del prócer que tanto se propuso
y consiguió su protagonista, aunque también el narrador insiste en que
Sendic mucho tuvo también del idealista caballero cervantino en ese afán
implacable por vengar agravios y ayudar a menesterosos.
Fundador de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas e incansable
activista en sindicatos diversos, pasó a ser pieza clave del Movimiento
de Liberación Nacional, Tupamaros. Por su lucha junto a los cañeros, sus
queridos ?peludos?, y luego por sus acciones guerrilleras, debió
convertirse en uno de los fugitivos más buscados y perseguidos por la
policía y las fuerzas armadas de épocas dictatoriales, a las que casi
siempre logró burlar con estrategias por cierto novelescas y
arriesgadas.
Daniel Chavarría (San José de Mayo, Uruguay, 1933) reside en Cuba desde 1969. Ha escrito novelas, cuentos, relatos autobiográficos, guiones para cine y televisión, y crónicas, además de textos académicos. Entre 1975 y 1986 se desem¬peñó como traductor literario de varias lenguas y profesor de Latín, Griego y Literatura clásica en la Universidad de La Habana. Entre sus novelas destacan Allá ellos (Premio Dashiell Hammet, Gijón, 1992), El ojo de Cibeles (Premio Planeta-Joaquín Mortiz, México, 1993), Adiós muchachos (Premio Edgar Allan Poe, New York, 2002), El rojo en la pluma del loro (Premio Casa de las Américas, La Habana, 2000), Viudas de sangre (Premio Alejo Carpentier, La Habana, 2004) y Príapos (Premio Camilo José Cela, 2005, Palma de Mallorca, 2005).