Christian Alessandro vivía al límite, pero ante la obligación de atender sus deberes monárquicos, debía abandonar su soltería, sentar la cabeza y engendrar al futuro rey de Sherdana. Entonces, un encuentro casual con una de sus conquistas del pasado le reveló un descubrimiento impactante: ya era padre. Si se casaba con Noelle Dubone, su hijo sería legítimo. La exitosa diseñadora de moda se negaba a enamorarse de nuevo de Christian, a pesar de que sus sentimientos por él habían renacido con mayor intensidad. Sin embargo, el príncipe estaba acostumbrado a conseguir todo lo que se proponía.