En 1996, Allen Ginsberg tenía setenta años, se encontraba muy delicado de salud y le quedaba apenas un año de vida. Impulsado quizá por la urgencia de cantar unas últimas verdades, y a pesar de sus escasas apariciones públicas durante aquel período, el poeta beat se lanzó a un gran proyecto final: el de musicar, en colaboración con Paul McCartney y Philip Glass, una colección de pequeños poemas que acababa de publicar en la revista The Nation: se trataba de la Balada de los esqueletos.
Inspirados en la festividad mexicana del Día de los Muertos, estos esqueletos universales reproducen y padecen los males de nuestra sociedad, ejercen y a la vez sufren el poder, dejándose el cuerpo en ello. Entre todos conforman la danza macabra del sistema de agotamiento, explotación y destrucción en que vivimos. Sus versos, tan radicales como divertidos, azote de la moral estadounidense, mantienen hoy su feroz condición de sátira carnavalesca, cobrando una sorprendente y acaso terrorífica actualidad.
Esta edición bilingüe cuenta con la traducción de Andrés Neuman: una versión brillante y creativa que hace honor a la fuerza, el humor sarcástico, la expresividad y sonoridad de sus versos originales; así como con los memorables grabados del artista mexicano José Guadalupe Posada que, según el propio Ginsberg, supusieron una fuente de asombro poético.
Andrés Neuman (1977) nació y pasó su infancia en Buenos Aires. Hijo de músicos argentinos exiliados, terminó de criarse en Granada, en cuya universidad trabajó como profesor de literatura latinoamericana. Dedicado a la poesía desde sus inicios, es autor de poemarios como Mística abajo, No sé por qué, Patio de locos, Vivir de oído, Isla con madre o Vengo de ver. Recibió los premios Federico García Lorca, Antonio Carvajal e Hiperión de poesía. Fue finalista del Premio Herralde con su primera novela, Bariloche. Le siguieron La vida en las ventanas, Una vez Argentina, El viajero del siglo (Premio Alfaguara y Premio de la Crítica), Hablar solos, Fractura y Hasta que empieza a brillar (Premio Archiletras). Ha publicado libros de cuentos como Alumbramiento o Hacerse el muerto; el diccionario satírico Barbarismos; el elogio de los cuerpos no canónicos Anatomía sensible; y el díptico sobre la paternidad que forman Umbilical y Pequeño hablante. Obtuvo el Firecracker Award for Fiction, otorgado por la comunidad de revistas, editoriales independientes y librerías de EE. UU., y la Mención Especial del jurado del Independent Foreign Fiction Prize. Formó parte de la lista Bogotá-39 y fue seleccionado por la revista británica Granta entre los mejores narradores en lengua española de su generación. Sus libros están traducidos a 25 idiomas.
Allen Ginsberg (1926-1997) fue una de las figuras más emblemáticas de la cultura alternativa norteamericana. Alma de la Generación Beat, reunió a su alrededor a Jack Kerouac, Neal Cassady e incluso al escurridizo William S. Burroughs y luchó sin descanso por la redacción y publicación de sus obras. Fue figura prominente de la llamada «Revolución de las Flores» y el hippismo de los años sesenta, peleó contra la guerra y el racismo, difundió el rock, la alteración química y mística de los estados de conciencia como elemento cultural y se situó siempre en primera línea social y literaria, promoviendo las ideas libertarias y las nociones de espiritualidad y autenticidad, por lo que siempre estuvo en el punto de mira de las autoridades. En Anagrama han aparecido sus poemarios Aullido y Kaddish, los epistolarios Las cartas de la ayahuasca (con William S. Burroughs) y Cartas (con Jack Kerouac), las antologías Las mejores mentes de mi generación y Ginsberg esencial y el poema Balada de los esqueletos.