"El Caballero", uno de los bandoleros más buscados de la región, lleva siempre el rostro oculto por un antifaz. Durante el asalto conoce a una hermosa mujer con unos ojos tan verdes como la hierba en primavera, una a la que no le tiembla la voz cuando osa enfrentarse a ellos. Le robará un anillo, uno que le es muy familiar pues él mismo fue quien cerró el trato para hacerse con él. Desde ese momento, se debate entre lo que es correcto y lo que esa mujer tan diferente le hace sentir, obligándolo a debatirse entre el amor y la lealtad.