Estas páginas dan cuenta del Breivik grafitero, del militante del Partido del Progreso, del empresario obsesionado con enriquecerse, del adicto a los juegos de computadora, del seguidor de blogs antiyihadistas, y nos llevan hasta la planificación de los ataques, la fabricación de la bomba y la jornada asesina. Brindan también una mirada casi íntima de los jóvenes comprometidos con ideales de justicia, a los que mató a sangre fría. Este relato pormenorizado de la vida y la mente del extremista de ultraderecha en su guerra contra la diversidad cultural, el feminismo y la inmigración, es también un retrato cálido de sus jóvenes víctimas y sus abatidos padres.