Algunas campanadas se escuchan a lo lejos, la medianoche se extiende por la ciudad. Nos cubre a todos: a los inciertos, a los desesperados, a los que piensan que la vida es bella y que Dios es bueno. La última campanada se sofoca mientras unas puertas se abren frente a mí y entonces ella aparece en la penumbra; sonríe, mi alma por fin encuentra la felicidad.
Medianoche es un relato que se desprende del libro Un blues que arde a medianoche en la ciudad.
Soy tapatío de nacimiento. En mi etapa de estudiante trabajé en varios oficios y empleos, los que me dieron amigos e historias; algunos de esos amigos se alejaron, algunas de esas historias esperan para ser contadas. Siempre he disfrutado de caminar por las calles de la ciudad, sus grietas y bondades; el silencio cada vez más distante de la medianoche. A través de estos recorridos pude conocer un poco lo que hay dentro de mis pensamientos, o al menos me ayudó a que la imaginación agitase sus alas. Con el tiempo tuve la idea de escribir algunas palabras, las cuales las circunstancias convertirían en novelas, cuentos y poemas. También he participado en algunas revistas y antologías independientes. Por ocho años fui locutor del programa cultural Vida Vagabunda!, el cual se transmitía cada semana por www.radiomorir.com.
Tuve la suerte de toparme con grandes personas de los cuales he aprendido y estoy seguro que seguiré haciéndolo. Y a seguir andando que el camino está lleno de sorpresas.
Ramón L. Morales