Estos relatos pertenecen a la parte más sexual de las historias "La Cruel Palabra de Dios" y "Unicornio Violento". El estilo de narración es propio del Realismo Sucio, dándose situaciones de sexo explícito acción, violencia, fantasía oscura y mucho humor negro...
No recomendado, ni apto, para menores de dieciocho años... ni para personas sensibles que tiendan al dramatismo.
Por un lado, en la primera parte, nos encontramos con un sacerdote cristiano vasco, que va perdiendo la fe, y acaba enamorándose de una camarera colombiana.
Los relatos de la segunda y más extensa parte, refieren las fantásticas aventuras de un detective unicornio; atrapado por un mundo que le es indiferente, y en el que se ve ultrajado violenta, laboral, y sexualmente, muy a su pesar. Este extraño clásico detective es acompañado por Eddie, un veterano investigador que hace las delicias del cuerpo de policía... y de aquellas damas que se ponen en su camino.