En la Babilonia de Hammurabi, la ley es de piedra y no admite grietas.
Iltani lo sabe bien. Como sacerdotisa en el claustro del Gagum, su vida debería limitarse a las oraciones y al silencio, pero ella no nació para ser solo una sombra sagrada. Iltani quiere lo que ninguna mujer debería desear en su mundo: su propia tierra y el control total de su vida.
Gimil, por su parte, es un hombre acabado. Un conductor de caravanas que solo carga con deudas y el peso de sus fracasos. Para el mundo es un paria, pero para Iltani es la pieza clave; el único lo bastante desesperado como para ayudarla a cruzar el desierto y salvar su patrimonio.
Atados por una mentira que podría costarles la cabeza —una genealogía falsificada—, se lanzan a un viaje hacia la ciudad de Larsa. Entre tormentas de arena, ataques de bandidos y la persecución de un comerciante que busca verlos caer, ambos descubrirán que, en el desierto, la lealtad vale mucho más que el oro.
Pero el verdadero peligro no son los enemigos que les pisan los talones. Es que, en un lugar donde a las sacerdotisas infieles se las quema vivas, el corazón ha empezado a jugar en su contra.
"Raíz y Rama" es el relato de dos parias que decidieron entrelazarse para sostener un imperio, demostrando que en el barro de Mesopotamia la verdad no se escribe con palabras, sino con actos.