Es un diálogo de Platón en el que, mediante un magistral recurso dramático, se contrapone la erística propia de los sofistas con la dialéctica practicada por Sócrates.
Es un diálogo de Platón en el que, mediante un magistral recurso dramático, se contrapone la erística propia de los sofistas con la dialéctica practicada por Sócrates.