Sobre la República es una de las obras más ambiciosas de Cicerón. Escrita entre los años 54 y 51 a. C., en un periodo de relativa calma antes de la tormenta final que supuso para la República la guerra civil entre César y Pompeyo, la obra adopta la forma de un diálogo filosófico al estilo platónico, y trata de reconstruir, defender y reformular los principios fundamentales de la vida política romana. En un mundo donde los poderes económicos globales parecen disolver las soberanías nacionales, donde la política a menudo se reduce a gestión de lo inevitable, y donde los discursos de odio ganan terreno en nombre de la identidad o el miedo, el legado ciceroniano cobra un nuevo sentido. Cicerón no defendía la República como una nostalgia del pasado, sino como una tarea colectiva del presente, basada en el derecho, la educación, el diálogo y la participación. Esos valores siguen siendo hoy indispensables.
República significa, en efecto, cosa del pueblo —continuó Escipión—. Pero por pueblo no ha de entenderse cualquier grupo de hombres reunidos de cualquier manera, sino una asociación de personas unidas por el consenso en torno a una legislación común y por una comunidad de intereses.
Marco Tulio Cicerón (Arpino, 106 a. C.-Formia, 43 a. C.) fue un político, filósofo, escritor, jurista y orador romano, reconocido a nivel internacional como uno de los más grandes retóricos y estilistas de la prosa en latín de la República romana. Introdujo las más célebres escuelas filosóficas helenas en la intelectualidad republicana, fue gran orador y prestigioso abogado, aunque se centró en su quehacer político. Entre sus obras cabe destacar: los tratados filosóficos como De officilis (Sobre los deberes); los retóricos, con De oratore (Sobre Oratoria), los políticos, principalmente en De re publica (Sobre la República) y sus discursos con In Catilinam (Catilinarias) e In verren (Verrinas).