Brizna solo quiere entrar en su madriguera calentita… pero alguien bloquea la puerta.
En la tundra todo es blanco y el viento sopla con fuerza de gigante. Brizna, un conejo rápido como una flecha, llega a casa tiritando y se encuentra con una sorpresa: Mousse, una coneja muy viejita, está hecha una bolita justo en la entrada. Tiene frío, está cansada… y no puede moverse.
Brizna duda: si empuja y entra, estará a salvo. Pero Mousse se quedará fuera. Y entonces aparece el peligro: Sombra, un zorro ártico hambriento, se acerca sin hacer ruido… y empieza a rascar para colarse.
Brizna tendrá que elegir rápido: ¿pensar solo en él… o usar sus patas veloces para salvar a su amiga?