Con el objeto de probar cada uno su punto de vista sobre lo que se considera una condena humanitaria, un joven jurista accede a permanecer privado de libertad durante quince años, y un banquero promete darle dos millones de rublos en el caso de que logre cumplir su encierro.
Con el objeto de probar cada uno su punto de vista sobre lo que se considera una condena humanitaria, un joven jurista accede a permanecer privado de libertad durante quince años, y un banquero promete darle dos millones de rublos en el caso de que logre cumplir su encierro.