El libro de los Jubileos es una de las grandes obras de la literatura judía antigua: una relectura ordenada del Génesis y del comienzo del Éxodo, que se nos presenta como revelación entregada a Moisés en el Sinaí. Su nombre procede de la forma en que aquí se organiza la historia sagrada: no solo por generaciones, sino también por ciclos de siete y jubileos de cuarenta y nueve años.
Desde la creación del mundo hasta la liberación de Israel, el texto reconstruye los orígenes con mirada teológica para la que el tiempo, la ley, los ángeles, los patriarcas y la alianza forman parte de un mismo diseño divino. Se ha conservado íntegramente en etíope y de manera fragmentaria entre los manuscritos del Mar Muerto. Muy apreciado en determinados círculos del judaísmo del Segundo Templo, su lectura permite asomarse a un universo religioso anterior, tanto al cristianismo como al judaísmo rabínico, en el que la Escritura se interpreta, se amplía y se ordena en respuesta a las tensiones de una época.
Esta edición ofrece al lector español una puerta de entrada a un texto único para comprender la imaginación bíblica del mundo antiguo.
Robert Henry Charles (1855-1931) fue la máxima autoridad en literatura apocalíptica de su tiempo. Entre sus más destacados trabajos cabe destacar su traducción de El Libro de Enoc (1893 y 1912), su edición del del Apocalipsis de San Juan (1920), así como su magistral Critical and exegetical Commentary on the Book of Daniel (1929). El título más conocido de su prodigiosa producción literaria fue la celebrada obra Apocrypha and Pseudepigrapha of the Old Testament in English (1913), que en la actualidad conserva su valor erudito, gracias a la inmejorable edición de Charles.