Se divorció de él por infidelidad, sin saber que todo era una farsa.
Julia casi pierde la vida por Klaus, solo para descubrir que la engañaba y tenía un hijo con otra mujer. Devastada, se divorció y recuperó su verdadera identidad como nieta del hombre más rico del mundo. Pero Klaus siempre la había amado. Creyendo que ella amaba a otro, fingió la infidelidad para darle libertad, pero nunca pudo dejarla ir.