Después de que unos zapatos mal hechos arruinan la oportunidad de Nami de atrapar a unos ladrones, ella regresa furiosa a la tienda para que le devuelvan el dinero. El diseñador le ofrece hacerle un nuevo par, pero solo si participa en su desfile de moda. Ella acepta, pero no sin antes descubrir algo inesperado.